Historia

Salvar al soldado Nissan

Cómo un sistema de despliegue de objetivos mantuvo abierta la planta de Zona Franca en 2002, y por qué hoy ese trabajo lo hace un agente de IA.

  1. 2002
    Auditoría del despliegue de objetivos de Nissan Motor Ibérica. La planta evita el cierre.
  2. 2005
    El Pathfinder empieza a fabricarse en Barcelona en febrero.
  3. 2020
    Rafael Boronat plantea la reindustrialización de la planta.
  4. 2024
    EBRO relanza la fábrica de Zona Franca.
  5. 2026
    Premio del Clúster de la Industria de Automoción. Lanzamos Brainxia.
Parte I · 2002

La planta en la cuerda floja

Hace veinticinco años Nissan Motor Ibérica estaba en la cuerda floja. Siempre lo estaba. Rafael Boronat, entonces consejero delegado, me encargó un proyecto con un objetivo claro: evitar el cierre y conseguir nuevos modelos para fabricar en Zona Franca.

La idea era analizar el despliegue de objetivos, desde la estrategia general hasta el más pequeño de los proyectos que la apoyaban, y demostrar que la forma en que se habían fijado los objetivos, la forma en que se habían desplegado y el impacto de los proyectos eran consistentes con los ahorros de costes y las mejoras de productividad previstas para 2005. Los objetivos eran muy agresivos, pero cumplirlos mantendría a la planta en la senda de la competitividad y garantizaría el relevo del Nissan Terrano, entonces el principal vehículo fabricado en aquellas instalaciones. Carlos Ghosn, presidente de Nissan, tenía serias dudas.

Parte II · El método

Hoshin Kanri

El sistema de producción de Nissan, el NPW, integraba entre sus herramientas el Hoshin Kanri, un sistema de despliegue de objetivos concebido en Bridgestone a comienzos de los años sesenta y adoptado por Toyota a partir de 1963. Su propósito cabe en una pregunta:

¿Cómo conseguir que las prioridades de la dirección se conviertan en cambios reales y coordinados en toda la empresa?

Parte III · La auditoría

Tres personas, tres meses y montañas de papel

La auditoría fue compleja. Partíamos de unos objetivos globales que debían traducirse en objetivos concretos para una fábrica que, por sus características, era un bicho raro dentro de la compañía: una planta flexible, con una estructura de costes muy distinta a la de las fábricas que producían series de 500.000 unidades del mismo vehículo, con las que se empeñaban en compararla.

El Hoshin estaba soportado al cien por cien en papel. La única forma de verificar cada cifra era revisar montañas de documentos enlazados en cascada unos con otros. Literalmente, empapelábamos las paredes de la sala en la que trabajábamos las tres personas del equipo dedicadas a la misión. Y en el fondo del sistema, docenas de proyectos con sus equipos, sus proyectos vinculados y corresponsables, sus impactos previstos y sus calendarios.

Tras tres meses de trabajo intenso preparamos nuestro informe sobre un sistema impecablemente mantenido; no he vuelto a ver nada parecido. Rafael Boronat se fue con él y un PowerPoint a Japón, a defender una fábrica de más de 3.000 trabajadores.

Parte IV · Japón

El Pathfinder llega a Barcelona

Rafael volvió de Japón con el objetivo cumplido. Había convencido a la altísima dirección: la fábrica siguió abierta y el sustituto del Terrano, el Pathfinder, empezó a fabricarse en Barcelona en febrero de 2005.

Yo me quedé hasta hoy con la copla del Hoshin Kanri y con una serie de aprendizajes.

Parte V · Lo que aprendí

Ocho aprendizajes

  1. El despliegue de objetivos debería ser un proceso gestionado como cualquier otro.
  2. Hacerlo bien exige un ejercicio de fuerza de voluntad que pocos están dispuestos a hacer. Eso explica por qué las empresas no cumplen ni el 40 % de sus objetivos estratégicos.
  3. A diferencia del resto de procesos, el de planificación estratégica no dispone de medios para ser gestionado. Es un proceso opaco, ineficiente y con grandes dificultades para cumplir lo que se le encomienda.
  4. La clave de la gestión está en actuar: que cada resultado sea consecuencia de actos concretos cuyo impacto conocemos de antemano.
  5. En el desarrollo y despliegue de la estrategia no existe tecnología que soporte el propio proceso. Todo el énfasis tecnológico está puesto en el ámbito operativo y en sus KPI.
  6. La estrategia se gestiona una vez al mes, con suerte, y solo si el comité de dirección no está ocupado con mil asuntos del día a día.
  7. En cuanto se sale del comité, se dedica muy poco tiempo a lo estratégico: como mucho, el 20 %. Las rutinas pueden con todo.
  8. Lo rutinario y lo estratégico acaban fusionados y pocos saben distinguirlos. En esa lucha por el poco tiempo disponible, la derrotada siempre es la estrategia.
Parte VI · Hoy

Por qué existe Brainxia

Las cosas pueden cambiar gracias a la inteligencia artificial. Por eso hemos creado Brainxia: el primer sistema que integra IA en el desarrollo, el despliegue y la gestión de la planificación estratégica, desde la vigilancia del mercado y del entorno competitivo hasta la gestión de los proyectos que permiten cumplir los objetivos.

Un agente de IA hace hoy, de forma rutinaria, el trabajo que hace veinticinco años nos costó tres meses de esfuerzo a mí y a mi equipo. Y muchas cosas más.

Epílogo

Veinte años después, otra vez

La fábrica de Zona Franca siguió en marcha veinte años más. Rafael Boronat dejó Nissan y se retiró unos años después. Nunca perdimos el contacto: colaboré con él en Estampaciones Sabadell y en STA, y cuando se retiró se incorporó a WISE, la red de directivos sénior de Improva.

En 2020 me planteó el proyecto de reindustrialización de Nissan, por el que el Clúster de la Industria de Automoción nos ha premiado. Por segunda vez logramos mantener la fábrica en marcha; hoy la ocupa EBRO.

Parte del equipo de dirección de Rafael sigue trabajando conmigo. Han participado en el diseño de Brainxia, y algunos también como inversores.

Fernando Gastón Guirao es socio fundador de Improva y creador de Brainxia. Lideró la auditoría de Nissan en 2002 y la reindustrialización que dio lugar a EBRO.

La misma disciplina, cada día